¿Qué se está haciendo? 2017-10-18T10:07:42+00:00

¿QUÉ SE ESTÁ HACIENDO?

Adela Cortina en su libro “Aporofobia, el rechazo al pobre” (2017) destaca la urgencia de poner nombre a este rechazo hacia el desamparado,  y explica: “esa actitud tiene una fuerza en la vida social que es aún mayor precisamente porque actúa desde el anonimato. Justamente porque su realidad incontestable no tiene una existencia reconocida no se la puede desactivar.”

Solicitud de inclusión del término dentro del idioma

  • Adela Cortina: Real Academia Española

Nivel local

Barcelona: Servicio de Delitos de Odio y discriminación de la Fiscalía Provincial de Barcelona
El Servicio de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía Provincial de Barcelona ha cumplido, al finalizar el año 2013, su cuarto año de andadura en el abordaje especializado de los delitos cometidos por el odio o la voluntad de discriminar a las personas por motivos de su raza, etnia, origen o procedencia, orientación o identidad sexual, creencias, religión, sexo o discapacidad. Dicho Servicio comenzó formalmente a trabajar en octubre de 2009, constituyéndose en la primera oficina de esta naturaleza en una Fiscalía de España.

En el año 2011 el Fiscal General del Estado, a través de decreto de fecha 10/10/2011, procedió al nombramiento de un Fiscal delegado para la Tutela Penal del principio de Igualdad y contra la Discriminación, delegación que fue mantenida por decreto de fecha 20/02/2012 del nuevo Fiscal General del Estado. Por decreto de fecha 12/12/2012 han sido encomendadas las funciones delegadas a la Excma. Sra. Elvira Tejada (Fiscal del Sala del Tribunal Supremo Delegada Nacional de la Unidad de Criminalidad Informática Fiscalía General del Estado). En el año 2013 han sido nombrados 50 fiscales delegados en este ámbito en toda España existiendo, al menos, un fiscal por cada capital de provincia.

Fuente: Memoria 2013 servicio de delitos de odio y discriminación más propuestas de reformas legislativas

Nivel autonómico

Mossos d’esquadra

Fuente: Procedimiento de hechos delictivos motivados por el odio o la discriminación

Nivel nacional

Sociedad civil/estatal

Cuerpos de seguridad

Nivel internacional

Los dos organismos internacionales referentes en la lucha contra los delitos de odio son la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y la Agencia de la Unión Europea para los Derechos Fundamentales (FRA). Ambos están realizando destacados esfuerzos para avanzar en el conocimiento del problema y el desarrollo de herramientas que nos permitan enfrentarnos de la manera más eficaz al desafío que suponen los delitos de odio (Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos, 2009). Sin embargo, ninguno de los dos considera a las personas sin hogar como susceptibles de ser víctimas de los crímenes de odio motivados por la propia situación socioeconómica. De esta manera, no incluyen en sus informes datos específicos sobre la prevalencia e incidencia de este fenómeno entre las personas sin hogar, ni proporcionan recomenda¬ciones concretas que tengan en cuenta la especial situación de vulnerabilidad que presentan.

La OSCE, recuerda e informa que en Europa sólo hay nueve países, pertenecientes a esta institución, en los que la situación socioeconómica está protegida de “manera explícita”: Bélgica, Bosnia-Herzegovina, República Checa, Estonia, Antigua República Yugoslava de Macedonia, Georgia, Lituania, Rumanía y Ucrania. En este mismo sentido, ninguno de los tres países identificados por ese organismo como referentes internacio¬nales en el desarrollo de estadísticas sobre delitos de odio (Canadá, Estados Unidos y Reino Unido) recopila en sus fuentes estadísticas oficiales infor¬mación sobre el alcance de este problema entre las personas sin hogar (ibídem, 2009).

  • Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (2009): Preventing and Responding to Hate Crimes. A Resource Guide of NGOs in the OSCE Region, Varsovia, Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos. Disponible aquí.

Por tanto, los referentes internacionales de observa¬ción y análisis de los delitos de odio contra las perso¬nas sin hogar son muy escasos. Quizás la organización con mayor recorrido en este ámbito sea la National Coalition for the Homeless (NCH) de Estados Unidos, que ha venido utilizando diversas fuentes de informa¬ción para recopilar datos sobre los delitos de odio con¬tra las personas sin hogar, como noticias en prensa, informes de personas y organizaciones dedicadas a la atención especializada y defensa de derechos e infor¬mación proporcionada directamente por personas sin hogar que han sufrido este tipo de actos delictivos. (Disponible aquí)

Siguiendo en Estados Unidos, Sandra Wachholz (2005) realizó una investigación en el estado de Nueva Inglaterra, en la que entrevistó a treinta personas sin hogar sobre sus experiencias vinculadas con los delitos de odio. La mitad eran varones y la otra mitad, mujeres, con una edad media de 38 años. La mayor parte de las personas pernoctaban en albergues y su trayectoria de sinhogarismo era muy heterogénea, oscilando el tiempo en calle entre una semana y veinticinco años. El análisis de las entrevistas en profundidad realizadas permite extraer conclusiones similares a las que el Observatorio Hatento publicó en España en 2015. (Disponible aquí)

Deseamos enfatizar las directrices facilitadas desde la Fiscalía de Delitos de Odio de Barcelona:

  • Los derechos del ciudadano no se pierden por el hecho de vivir en la calle.
  • Los delitos tienen que ser denunciados para que pueda activarse el mecanismo jurídico correspondiente.
  • Los tipos de delitos denunciables son: agresiones verbales o físicas (insultos, lesiones, asesinato), privación de la libertad, amenazas directas, pintadas en la zona que la persona frecuenta, acoso con insultos, vejaciones, escupitajos, agresiones por parte de la policía, robos, etc. Incluso cuando las heridas sean leves.
  • Sin interposición de denuncia la clase política no tiene conocimiento del hecho ni argumentos para tomar medidas.
  • La fiscalía y la policía están coordinados para que estos actos no queden sin procesar. Es un derecho de ciudadano, no es limosna ni caridad, de acceso universal, independientemente de tener o no papeles. Es un derecho del ciudadano ser protegido por los poderes públicos: policía, fiscalía y jueces.
  • Es conveniente actuar con rapidez para evitar la desaparición de pruebas. Sin ellas no se puede condenar al agresor.

A continuación ponemos a disposición algunos ejemplos de iniciativas llevadas a cabo para sensibilizar y denunciar situaciones de aporofobia.

Incidencia política

Incidencia civil/social

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